Kubernetes en Google Cloud ¿Qué es GKE?
Descubre todo sobre Kubernetes en Google Cloud y su servicio Google Kubernetes Engine (GKE) una plataforma para gestionar contenedores de manera eficiente.
Descubre todo sobre Kubernetes en Google Cloud y su servicio Google Kubernetes Engine (GKE) una plataforma para gestionar contenedores de manera eficiente.
La gestión eficiente de contenedores es crucial para las empresas que desean mantenerse competitivas en un mercado dinámico. Kubernetes ha surgido como la solución líder para la orquestación de contenedores, simplificando el despliegue, escalabilidad y gestión de aplicaciones.
En este artículo, exploraremos en detalle qué es GKE, sus características distintivas, cómo funciona y los diversos casos de uso que lo hacen indispensable para las empresas.
Google Kubernetes Engine (GKE), es un servicio de gestión de contenedores en la nube de Google que ofrece a sus usuarios un entorno completo o parcialmente administrado para implementar, gestionar y escalar datos y aplicaciones en contenedores. Gracias a la infraestructura de Google Cloud, GKE ofrece a las empresas la posibilidad de optimizar sus operaciones de forma eficiente y segura.
Un dato curioso es que Google Cloud es la base de Kubernetes, que originalmente se desarrolló en Google y se lanzó como código abierto en 2014. Ahora empresas de todos los tamaños y sectores recurren a Kubernetes y plataformas gestionadas como GKE para aprovechar al máximo las ventajas que ofrece esta tecnología.
Dentro de las características de Google Kubernetes Engine (GKE), existen funciones que destacan del resto como el escalado automático de nodos, actualizaciones y reparaciones automáticas y procesos de monitorización integrados con herramientas propias de Google o de terceros. Además, al utilizar Google Kubernetes Engine, se accede a herramientas especializadas en la gestión automatizada del sistema, supervisión, escalado automático y actualizaciones progresivas, entre otras funcionalidades.
GKE ofrece la capacidad de escalar automáticamente los procesos de implementación de la aplicación, adaptándose a la demanda de recursos del sistema, ya sea de CPU o memoria. Además, Google Kubernetes Engine permite el autoescalado de pods según el uso de CPU o métricas personalizadas por el usuario, así como la opción de escalar automáticamente clústeres a través de grupos de nodos.
GKE ofrece dos modos de operación diferentes: el estándar y autopilot, que afectan al coste del servicio. En el modo estándar, los usuarios tienen control total sobre los nodos del sistema, lo que les permite personalizar y ejecutar cargas según sus necesidades. Tiene un coste de 0,10 € por clúster y hora, sin importar la topología ni el tamaño del clúster.
Por otro lado, Autopilot en Google Kubernetes Engine es una solución automatizada gestionada completamente por el proveedor, encargándose de supervisar, ajustar y administrar los procesos e infraestructura de los clústeres de manera eficiente y automatizada. Aquí se aplica una tarifa fija de 0,10 € por hora para cada clúster, más los recursos de CPU, memoria y almacenamiento temporal.
Otra de las funcionalidades destacadas de Google Kubernetes Engine es su capacidad para realizar copias de seguridad, lo que permite a los usuarios gestionar, proteger y restaurar la información de sus aplicaciones en contenedores de manera eficiente y segura.
Google Kubernetes Engine también destaca por su capacidad de integración con herramientas de monitorización como Cloud Logging y Cloud Monitoring para supervisar y gestionar de forma eficaz el rendimiento de los sistemas y aplicaciones.
Google Kubernetes Engine también se destaca por ofrecer a los usuarios un conjunto de herramientas especializadas en garantizar la integración y entrega continua en el sistema. Esto facilita la compilación y entrega de los contenedores de las aplicaciones de manera eficiente. Esta funcionalidad permite la configuración de la plataforma Cloud Build en aquellos casos en los que los usuarios necesiten compilar imágenes de contenedor, como por ejemplo, en el caso de Docker.
Además, GKE permite la integración con repositorios externos como GitHub o GitLab, aunque ofrece su propio servicio de repositorios, Artifact Registry, que ofrece la posibilidad de almacenar y gestionar las imágenes de Docker generadas de manera eficiente.
Un clúster en GKE está compuesto por uno o varios planos de control y máquinas trabajadoras conocidas como nodos. Estos elementos forman el núcleo de la estructura de clúster en Kubernetes.
GKE Autopilot se encarga de gestionar toda la infraestructura subyacente de los clústeres, incluyendo el plano de control, los nodos y todos los componentes del sistema. En caso de utilizar el modo estándar de GKE, la plataforma administra el plano de control y sus componentes, dejando a los usuarios la gestión de los nodos.
En el siguiente esquema se muestra la arquitectura de un clúster en GKE:
La modernización de aplicaciones es una tendencia tecnológica clave en la transformación digital actual. Este proceso implica adoptar un enfoque basado en contenedores para hacer que las aplicaciones sean más flexibles, ágiles y competitivas.
Kubernetes ofrece la oportunidad de configurar un entorno en contenedores con numerosas ventajas. Su diseño se enfoca en simplificar la gestión y escalado de aplicaciones, creando un conjunto de herramientas eficiente.
Con Google Kubernetes Engine, las empresas obtienen una mayor capacidad de adaptación, lo que se refleja en un aumento de la eficiencia. Este servicio ofrece las herramientas indispensables para desarrollar un entorno tecnológico actualizado, dinámico y competitivo.
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